En el mundo mágico, el correo no llega con un timbre, sino sobre alas silenciosas: Hedwig, la lechuza blanca como la nieve de Harry Potter, prefiere aparecer al anochecer y encuentra su camino incluso en la noche más oscura. Justo esa hora es la que aprovecha la gama LunaGlo, cuyo nombre ya promete el suave resplandor de la luna.
En la Lámpara solar de jardín Hedwig de Harry Potter, Hedwig se posa sobre una pila de gruesos libros de hechizos y sostiene un pequeño farol negro entre su plumaje. Durante el día, la figura se carga con energía solar y, al caer la tarde, un sensor enciende el farol automáticamente y lo mantiene brillando cálidamente durante horas. Así, la lechuza blanca se convierte en una guardiana llena de encanto para el jardín, el balcón o el parterre.
Todo un hallazgo para los potterheads que quieran dar a su exterior un toque de Hogwarts, sin ningún lío de cables. Y, a diferencia del original de plumas, a esta Hedwig ni siquiera tienes que tenerla contenta con golosinas para lechuzas.